Mi mundo

Cómo elegir la cafetera adecuada

Hace unos meses compramos una
cafetera nueva en casa ya que la que teníamos estaba hecha polvo, era muy
viejita y teníamos que darle un descanso, así que empecé a hacer una
investigación para elegir la adecuada a nuestras necesidades. Y me topé con
esta página web que ofrecía un montón
de cafeteras
(entre otras cosas) y que me facilitó muchísimo las cosas.
Lo único que tenía claro es que
quería que fuera monodosis ya que en casa sólo tomo café yo y una cafetera
italiana o una americana era demasiado para el consumo que tenemos en casa, ya
que el café molido pierde su frescura después de una semana de estar abierto el
paquete y las cápsulas se pueden almacenar y mantenerse frescas durante meses, así
que la búsqueda se acotó bastante a las máquinas de cápsulas o las espresso.
Debido a que mi cocina es pequeña, tenía que encontrar una cafetera que fuera
lo más pequeña posible, para poder ponerla encima de la encimera.
Otra de las cosas que me gustaba
es que fuera roja (si podía ser) ya que nos habíamos comprado un hervidor de
agua de ese color y me gustaba la idea de que fuera del mismo color (una que es
así de tiquis miquis).
A partir de aquí empecé a mirar
las características que tenía cada una de las cafeteras que más se ajustaban a
lo que realmente necesitaba.
Cafetera de cápsulas monodosis.


Es el tipo de máquina que más ha
proliferado y que además más han crecido en popularidad según han pasado los
años.

Son muy fáciles de usar,
simplemente llenas el depósito de agua, pones la cápsula y das a un botón. La
mayoría son ya programables por lo que puedes elegir café corto o largo, según
te apetezca.
Su funcionamiento es bastante
similar a las cafeteras espresso, consiguen la presión suficiente para elaborar
el café que viene dentro de la cápsula y como el volumen es pequeño, estas
cafeteras son más pequeñas y además tienen un mantenimiento mínimo.
Como inconveniente, el precio de
las cápsulas, no son precisamente baratas y por tanto cada café sale caro.
Los modelos más famosos son:
Nespresso (son las primeras que salieron y para mí las mejores), Tassimo, Dolce
Gusto o Senseo.
Cafetera espresso


Es la reina de las cafeteras, y
su éxito ha ido creciendo en los últimos años. Son las típicas cafeteras que
hay en los bares y en las cafeterías, pero ahora se pueden tener en casa.
Su funcionamiento es más complejo
que las de cápsulas, se calienta el agua para que alcance mucha presión y se
hace pasar por un cacillo donde hay café molido. El agua, al estar a tan alta
temperatura y presión, extrae el sabor del café de una manera muy rápida y se
consigue un café corto, cremoso e intenso.
Los bares de presión por tanto
son importantes para hacer un buen espresso. La máquina espresso debe tener una
capa dorada y cremosa que se queda en la parte superior de la cafetera, la
crema es un extracto de café puro pero es rica en sabor. Para conseguir una
buena crema, es necesaria una alta presión.
También se pueden utilizar para
hacer café con leche o capuchino, ya que algunas vienen con un espumador de
leche para hacer espuma en la leche.
El inconveniente que podemos
encontrar a la hora de decantarnos por esta cafetera es que no es fácil poder
calentar el agua y llevarla a tanta presión en una cafetera doméstica. Además
son un poco más aparatosas y por lo tanto requieren más mantenimiento. Además,
el  precio es superior al resto de
cafeteras y depende en función de la presión.
Las cafeteras de estas
características más conocidas son las de Ufesa y las de DeLonghi.
Visto esto, vosotros preguntaréis
¿y qué máquina cogiste al final?, pues finalmente me decanté por una máquina de
capsulas, ya que así podía aprovechar el aeroccino que me regaló mi madre unas
navidades.
¿Y vosotros? ¿Qué cafetera tenéis
en casa? Dejádmelo en comentarios.

(1) Comentario

  1. Anónimo dice:

    Hola, un post muy interesante. Lo tendré en cuenta para la próxima elección de mi cafetera.

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