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Pan blanco

Hoy vengo con un pan debajo del brazo, y es que querid@s kitcheneros hoy vengo con mi primer pan.
Si os soy sincera confiaba muy poco en mi misma, pensaba que o bien se me iba a quedar duro, o que la masa no iba a levar como debiera, o que se me iba a quemar o mil cosas extrañas.
He de decir que la receta la he sacado de un libro genial que me regaló mi pinche por mi cumpleaños que fue el pasado día 21, que se llama Pasteles, pastas, galletas, merengues, tartas, panes dulces y salados, de Caroline Bretherton. El libro está genial, tiene un montón de recetas y como ésta, muy fáciles de hacer y sin ingredientes extraños.
Antes de dejaros con la receta deciros que a mi el pan no me gusta muy tostado, por eso me decanté por el pan blanco, no me gustan los panes en los que la corteza te hace daño en la boca cuando los comes o que te cuesta comerlos a pesar de que de sabor esté bueno. Así que para mí este es un pan ideal, blanquito, con miga. No me enrollo más, os dejo con la receta y con las fotos, espero que os guste.
Ingredientes:
– 500 gramos de harina de fuerza, más un poco más para espolvorear.
– 1 cucharadita de sal fina.
– 25 gramos de levadura de panadero.
– 1 cucharada de aceite, yo utilicé aceite de oliva, en el libro pone de girasol.
Poner la harina y la sal en un cuenco. En un bol aparte, disolver la levadura en 300 ml de agua caliente. Una vez disuelta, añadir el aceite.
Hacer un hueco en el centro de la harina. Verter el líquido removiendo hasta formar una masa, amasar con las manos. Sobre una superficie enharinada amasar la masa durante diez minutos y cuando la masa esté brillante, blanda y elástica pasarla a un cuenco aceitado. Cubrir con film de plástico y dejar reposar en un lugar cálido 2 horas, hasta que la masa doble su tamaño.
Sobre una superficie enharinada, golpear la masa crecida, hasta que regrese a su tamaño original. Amasar y darle la forma deseada. Poner sobre la bandeja del horno, cubrir con film transparente y con un paño de cocina y dejar que doble su tamaño, esto puede ser entre media hora y una hora, a mi la mía me tardó unos cuarenta y cinco minutos.
Precalentar el horno a 220º, poner una rejilla en el fondo del horno casi en el fondo. Hervir agua. Con un cuchillo hacer 2 o 3 cortes diagonales en la barra de pan. Espolvorear con un poco de harina y meterlo al horno, más o menos en el centro. Poner una fuente en la rejilla del fondo del horno y verter el agua hirviendo y cerrar rápidamente la puerta. El vapor que se forme va a contribuir al levado del pan.
Hornear el pan 10 minutos, bajar la temperatura a 190º y hornear unos 30 o 35 minutos más. Retirar el pan y dejar enfriar sobre una rejilla. Dejarlo enfriar (si es que podéis) una media hora antes de cortarlo.
Espero que os haya gustado.