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domingo, 26 de enero de 2020

Asaltablogs- Magdalenas clásicas de Xavier Barriga


Primer Asaltablogs del año y en esta ocasión hemos asaltado el blog Picoteando ideas. Si vais a verlo ya veréis que tiene un montón de recetas muy variadas

Le di varias vueltas a elegir receta, ya que al ser tantas, se hacía difícil elegir solo una, así que me decanté por estas magdalenas de toda la vida que no tenía en el blog y que son absolutamente deliciosas. 

Maribel las hace en la thermomix, pero yo no tengo así que las hice a la manera tradicional, salieron estupendas como podéis ver en las fotos, no duraron nada. 

¡¡A ponerse el delantal!!


Ingredientes (a mi con estas cantidades me salieron doce magdalenas)
- 210 gramos de harina de trigo.
- 1 sobre de levadura química.
- Una pizca de canela en polvo.
- La ralladura de un limón.
- 3 huevos medianos.
- 175 gramos de azúcar.
- 60 ml de leche.
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra.
- Una pizca de sal.

Poner en un bol los huevos el azúcar y el aceite y mezclar todo bien con ayuda de unas varillas eléctricas. Añadir la leche y la ralladura de limón.

Añadir la harina de trigo con la levadura en polvo y la canela y mezclar todo hasta que quede una masa homogénea.

Cubrir con film transparente y llevar a la nevera y tener la masa refrigerada como mínimo una hora. Yo la tuve un par de horas, pero podéis hacerlo la noche de antes de cocinarlas.

Precalentar el horno a 230º (mi máximo) con calor arriba y abajo y sin aire. Preparar las cápsulas de las magdalenas que queráis utilizar en los moldes. Yo uso un molde así

Sacar la mezcla de la nevera, remover un poco y poner la masa en las cápsulas con ayuda de una cuchara o de un servidor de helados (de esta forma quedan todas más o menos del mismo tamaño). Poner un poco de azúcar en cada magdalena (esto es opcional, pero en casa nos encanta comerlas así).

Llevar al horno, bajar la temperatura a 200º y hornear unos 15 minutos.

Una vez estén hechas sacarlas con cuidado y dejar enfriar sobre una rejilla.


Espero que os haya gustado.


sábado, 25 de enero de 2020

Degustabox Enero 2020


¡¡Primera Degustabox del año!! Y es que cada vez que llega la caja a casa parece que han venido los Reyes, por la ilusión que nos hace saber con qué nos vamos a encontrar. En esta ocasión está dedicada al desayuno y para seros sincera, no me podría gustar más, ya que el desayuno es mi comida favorita del día, me gusta disfrutarlo tranquilamente, me pongo de mal humor si no puedo desayunar y además desayuno de una manera muy completa, ya que es la gasolina que nos va a ayudar a poner en marcha el día y poder aguantar toda la jornada. 

¿Aún no sabéis en que consiste Degustabox? Es una caja  de suscripción en la que no hay permanencia en la que se incluyen entre diez y quince productos de primeras marcas de alimentación. Su precio normal es de 14.99 € (transporte incluido) pero podéis obtener la primera caja por 7.99 €, gastos de envío incluidos, registrándoos aquí e introduciendo el código DEGUSTA7. 

Os dejo por aquí todos los productos que vienen en la caja.


Pan Dextrin de Santiveri (2.70 €): Elaborado con harina integral 100% integral, cuenta con seis variedades, entre las que está la de semillas de lino. Resulta muy cómodo para acompañarlo por una buena mermelada casera o algo de fiambre. ¡¡Super completo!!

Leche Puleva Eco sin lactosa (1.39 €): En Puleva Eco llevan más de 20 años contribuyendo a que nos alimentemos de una manera más sostenible y saludable. Esta es una leche 100% natural que ha pasado las más exigentes certificaciones. Las vacas que producen esta leche son vacas que viven el libertad y se alimentan de productos ecológicos, sin pesticidas ni organismos genéticamente modificados. Es ideal para tomar sola o  para acompañar café o té.

Cereales Cini Minis (3.10 €): Otro alimento super completo en nuestro desayuno, son estos nuevos cereales con sabor a canela que no contienen ni colorantes, ni conservantes, ni aceite de palma. Seguro que a los más pequeños de la casa (y a los no tan pequeños), les encantan.

Topping La Lechera sabor Lemon Pie (2.95 €): Elaborados a base de leche fresca, La lechera lanza sus nuevos toppins que no tienen ni conservantes, aromas artificiales y además están libres de Es artificiales. ¡¡Nos van a alegrar los postres de casa!! Imaginaos ponerlos sobre unas tortitas...¡¡deliciosos!!

100% Cacao Natural de Valor (regalo): Como sabéis Valor es el cacao que usamos en casa de toda la vida, y también sus chocolates forman parte de mi infancia. Estos sobres en concretos están pensados para mezclar con leche o una bebida vegetal favorita. Al ser cacao 100% puede haber gente que lo endulce, pero así tal cual está delicioso. ¡¡Un acierto con nosotros!!


Café Bonka Mezcla (2 €): Promoviendo una agricultura sostenible y responsable, Bonka nos ofrece una café con cuerpo intenso y abundantes notas tostadas que recuerda al sabor del cacao. Yo personalmente voy a disfrutar mucho de este café ya que sin café no soy persona, me ayuda a afrontar el día y me despeja.

Infulínea de Hornimans (2.29 €): Esta infusión ayuda a controlar el peso. Contiene malva, saúco, manzana e hinojo (ya sabéis que me encanta). En casa tomamos muchas infusiones a lo largo del día y se que esta me va a ayudar a las digestiones.

Galletitas de quinoa de Arluy (1.20 €): Nueva gama de snacks saludables en bolsitas de 200 gramos, que son ideales para llevar en el bolso y poder disfrutar de ellas en cualquier momento del día. Están elaboradas con cereales sin colorantes ni aromas artificiales y sin aceite de palma. Estas en concreto tienen un toque a naranja que hace que estén deliciosas.

Pan de leche con Masa Madre de Brioche Pasquier (1.99 €): Delicioso, esponjoso y muy práctico, este pan de leche es ideal para disfrutar tal cual, solo o acompañado con un poco de fiambre; también está increíble un poco tostado. ¡¡Una auténtica delicia!!

Barritas BE-KIND (1.99 € x 2= 3.98€): Deliciosas y nutritivas y ¡sin gluten!. Están hechas con ingredientes naturales, sin nada raro y su ingrediente principal son los frutos secos. Son ideales para llevar a modo snack en el bolso o en la mochila. 

Truvía de Azucarera (2.85 €): Endulzante de origen natural, su sabor nace de las hojas de la stevia. Aporta sabor dulce pero sin calorías. Ideal para enlazar yogures, leche, café o té. Además se puede usar para elaborar ricos postres. 

¿Qué os parecido la caja?¿Habéis probado algún producto?¿Vosotros también desayunáis bien?

jueves, 23 de enero de 2020

Fabada en olla de cocción lenta o crockpot


Gracias a mi olla de cocción lenta, tengo que reconocer que estoy haciendo muchas más legumbres, ya que quedan muy ricas, cosa que antes, al hacerlas de modo tradicional, no me salían bien, no les había cogido el punto, así que para mi es todo un hallazgo.

Hoy quería enseñaros esta fabada, hecha con productos asturianos que me dio mi amiga Belén y que evidentemente son una auténtica pasada de sabor. Además con el frío que hace viene genial para entonar el cuerpecillo. No puedo dejar de recomendaros la olla de cocción lenta, queda la comida genial y es muy cómoda.

¡¡A ponerse el delantal!!


Ingredientes
- 500 gramos de faba (si puede ser asturiana mucho mejor)
- 1 chorizo.
- 1 morcilla.
- Agua.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

Poner las judias en remojo con agua en un bol durante al menos diez horas, yo lo que hago es ponerlas en remojo la noche de antes del día que las voy a cocinar.

El día que vayamos a hacer la fabada, escurrir las judías ponerlas en la cubeta de la crockpot u olla de cocción lenta junto con el chorizo y la morcilla. Cubrir con agua, poner dos cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra y un poco de sal. Si ponéis lacón o tocino ahumado debéis vigilar la cantidad de sal, ya que puede quedar salado. Igualmente no debéis pasaros con el agua ya que puede quedar demasiado aguada nuestra fabada.

Programar 7 horas en temperatura baja, comprobar que la judía está hecha si no es así dejar un poco más comprobando de vez en cuando las judías.

Cuando estén hechas apagar la olla de cocción lenta y dejar reposar durante 3 horas. 

Nosotros la comemos de un día para otro y queda espectacular.


Espero que os haya gustado.


domingo, 19 de enero de 2020

Churros sin gluten al horno- Cocinas del Mundo


Vuelve el Reto más viajero, el Reto Cocinas del Mundo y en esta ocasión nuestras anfitrionas, La Cajita de Nieves y Elena, nos propusieron viajar hasta Yucatán, en México, y la verdad es que me gusta mucho ese destino, México es un país que me llama mucho la atención y la verdad es que me inspiré enseguida.

Por si no lo sabéis, los churros son una de las comidas con más tradición allí, (yo pensaba que eran españoles, pero se ve que compartimos muchas cosas), así que me decanté por hacerlos al horno y sin gluten para que todo el mundo los pueda comer, evidentemente son más ligeros que los fritos, pero de sabor no tienen nada que envidiar a los otros, acompañados con un café o con una buena taza de chocolate, harán las delicias de toda la familia.


Como vais a ver la receta es muy fácil, la masa en sí tiene pocos ingredientes, de los que siempre tenemos en casa y si queréis hacerlos con gluten solo tenéis que cambiar la harina sin gluten por harina de todo uso, la misma cantidad.

Además no vais a necesitar máquina para hacer los churros, con una manga pastelera y una boquilla podéis tener estos churros tan apañados.

¡¡A ponerse el delantal!!


Ingredientes
- 250 gramos de harina sin gluten (la que más os guste yo usé un preparado)
- 3 vasos de agua hirviendo.
- Una pizca de sal.
- Canela al gusto.
- Azúcar glass para adornar (opcional)

En un bol poner la harina, una pizca de sal y canela al gusto, agregar el agua hirviendo y remover todo bien hasta que quede integrado, tiene que quedar como una masa, dejar enfriar.

Una vez que la masa esté fría, precalentar el horno a 200º y preparar la bandeja del horno con papel de horno para que la masa no se pegue.

Poner la masa en una manga pastelera con una boquilla de estrella (la mía era la de Wilton 1M) y poner sobre la bandeja del horno los churros, podéis hacerlo de la longitud que queráis.

Llevar al horno y hornear a 200º durante 10 minutos. La bandeja del horno debe estar más bien alta dentro del horno pero no arriba del todo.

Dejar enfriar un poco y espolvorear con azúcar glass


Espero que os haya gustado.


sábado, 18 de enero de 2020

Recetas con angulas



 Las angulas son un producto que se consume desde hace muchos años en países asiáticos y su consumo ha aumentado en Europa, las angulas siempre han estado envueltas de un halo de misterio que ha provocado que su popularidad aumente y su exclusividad vaya unida a su precio. Son tan apreciadas por los amantes de la cocina que se ha llegado a pagar 6000 euros por un kilo de estos peces.

Tal es el misterio que entrañan que en algunas culturas aún a día de hoy se le atribuyen cualidades mágicas y las podemos encontrar en leyendas y mitos.



Aquí en nuestro país y gracias a Angulas Roset podemos disfrutar de este manjar. Están ubicados en el Delta del Ebro que es una de las zonas donde este ingrediente está muy presente en la gastronomía. Y es que en noviembre comienza la temporada de pesca de angulas y dura hasta marzo, así que podríamos decir que estamos en plena temporada.

La pesca de la angula se desarrolla mediante métodos tradicionales y se deben dar unas condiciones del entorno bastante específicas, ya que este pez, es el único alevín para el que está permitida la pesca.


Los encargados de la pesca, utilizan una especie de colador de madera. La recolección se  practica durante la noche y antes del amanecer, así que a veces se deben acompañar de faroles para poder ver. Las  angulas suben a la superficie por la escasa visibilidad, y esto hace que puedan ser recolectadas. 

Otro momento de pesca cuando la marea sube. Este método se ha llevado a cabo desde hace muchísimos años y se mantiene hasta el día de hoy en zonas como el Delta del Ebro y el norte de España.



En cuanto a la manera de cocinar la angula, existen muchas recetas para esta temporada de angulas con las que podemos disfrutar de ellas, desde las famosas angulas a la bilbaína hasta las famosas tostas con revuelto y angulas, huevos fritos con angulas o acompañando unos spaghetti neri con gambas.


¿Habéis probado las angulas?¿Cómo las cocináis vosotros?



viernes, 10 de enero de 2020

Recopilatorio CocinArte- Laocoonte y sus hijos


Primer CocinArte del año y en esta ocasión reté a mis artistas a inspirarse por primera vez en una escultura, la elegida fue una de mis esculturas favoritas, el Laocoonte y sus hijos, escultura de época clásica llena de dramatismo y realismo.

Vamos a por las propuestas

Dorada al horno con patatas de GlaceMoka: Lidia se inspiró en el mar y en la gastronomía griega para hacer esta receta tan sencilla y tradicional.


Tarta de chocolate y merengue sin gluten de Así se come en Granada: Elvira se fijó en la parte visual de la escultura, en los volúmenes y en los colores, por eso se decantó por una tarta y le dio volumen con el merengue. 


Mouhalabieh  o natillas libanesas de azahar de La Cajita de Nieves y Elena: Esta fue la receta escogida por las chicas de la cajita para destacar los colores de la escultura.


Fidi tyriou o serpiente de queso de El paraíso de los golosos: Encarnita tuvo claro desde que vio la escultura que quería hacer algo en forma de serpiente, e hizo esta que es comestible.


Merluza con espinacas- Merloúkio me spanáki de Croketypot: Kety se decidió a hacer una merluza con la cabeza y todo porque la cabeza le recordaba a la serpiente, y además es una receta griega.



Crema mousse de turrón de Patycocandybar: Al ver la escultura, Pato se inspiró en el color blanco inmaculado de la escultura y decidió hacer algo suave y maravilloso.


Montadito templado de calabacín, merluza y gulas de RossGastronómica: Rosalía se inspiró en las serpientes que se van enroscando en las extremidades de las figuras y ha convertido las serpientes en gulas. 


Sopa de tomate y judías de In my little kitchen: Mi propuesta se inspiró en lo que imaginé que comerían en la época, imagino que guisos y buscando vi que solían predominar las legumbres con verduras, así que me decanté por esta receta griega.


Espero que os haya gustado. ¡¡nos vemos el mes que viene!!

jueves, 9 de enero de 2020

CocinArte- Sopa de tomate y judías (Fasolatha) inspirada en Laocoonte y sus hijos


Primer CocinArte del año, y en esta ocasión he querido retar a mis artistas para que crearan un plato inspirándose por primera vez en una escultura, y para ello elegí una de mis esculturas favoritas y de la que hice un trabajo en la facultad con el que aprendí mucho, y que además tuvo muy buena nota. 


Perteneciente a la Antigüedad clásica, es una de las obras más relevantes del periodo helenístico y está inspirada en la mitología grecolatina narrada por Virgilio en la Eneida. Cuenta el mito que, durante el asedio a Troya, los aqueos habían ofrecido a los troyanos un enorme caballo de madera en señal de buena voluntad. Sinón, confabulado con su primo Odiseo, intentó persuadir a Príamo para que lo recibiese. Laocoonte, sacerdote del templo, percibió de inmediato la falsedad de sus palabras, y exhortó a los troyanos a rechazar la ofrenda.

Para disuadir a Príamo, el sacerdote propuso sacrificar un toro a los dioses, en la esperanza de que el caballo fuera calcinado. Sin embargo, los dioses ansiaban la destrucción de Troya y enviaron dos grandes serpientes marinas que acabaron con la vida de Laocoonte y sus hijos. Los troyanos interpretaron el acontecimiento como señal de que el caballo era sagrado. Confiados en lo que parecía un designo favorable de los dioses, abrieron las puertas de la ciudad, solo para descubrir más tarde que Laocoonte había tenido razón, pues en el vientre de aquel gigantesco caballo se escondía el ejército aqueo. 

Laocoonte y sus hijos es una escultura tallada en mármol blanco y alcanza una altura de 2,42 metros. Se trata de un grupo escultórico con tres figuras humanas (un hombre adulto barbado y musculoso, de mayor tamaño, junto a dos niños o jóvenes pequeños) y dos serpientes enormes. Las figuras del grupo se organizan en una visual piramidal. En esta pieza se representa el momento exacto en que las serpientes marítimas se enroscan en el cuerpo del sacerdote troyano y sus dos hijos. Siguiendo los rasgos característicos del arte helenístico, la obra hace gala de un gran dinamismo y virtuosismo.


Para inspirarme, traté de imaginarme qué comerían en la época, vi varias páginas con recetas griegas antiguas, y vi que predominaban las legumbres, cocinadas de una manera muy sencilla, con verduras o a veces sin nada, solo la legumbre, así que cuando vi esta sopa de tomate y judías, me decanté por ella. Es muy sencilla de hacer, yo utilicé judías de bote, tardé menos de media hora en hacerla y resulta maravillosa para entonar el cuerpo en estos días de frío. Espero que os guste tanto como a nosotros.

¡¡A ponerse el delantal!!

Ingredientes 
- 1 bote de judías blancas ya cocidas.
- 2 zanahorias.
- La parte verde de una cebolleta.
- 1 tomate.
- Una cucharada sopera de tomate frito casero.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.

Lavar y pelar las zanahorias y trocearlas en cuadraditos muy pequeños. Trocear la parte verde de la cebolleta. Trocear en cuadrados el tomate.

En una cacerola con un fondo de aceite, poner primero la zanahoria y remover para que se vaya haciendo. Una vez tenga color y ya esté un poco hecha añadir la parte verde de la cebolleta, y remover para que se vayan impregnando los sabores. Añadir el tomate troceado y dejar que se evapore un poco el jugo que va a soltar.

Tapar la cacerola y cocinar las verduras removiendo de vez en cuando.

Añadir las judías blancas con el jugo del bote, esto hará que el guiso quede más meloso y además tenga todo el sabor de las judías. Añadir una cucharada de tomate frito casero y mover la cacerola para que se mezcle todo bien. Si os gustan más líquidas podéis ponerle al guiso un poco de agua. Probar con cuidado y rectificar de sal en caso que sea necesario.


Espero que os haya gustado.


domingo, 5 de enero de 2020

Cookies con chips de chocolates sin gluten- Cooking the Chef (Zöe Françoise)


Lo mio con la propuesta de este mes de las chicas Cooking the chef, fue un amor a primera vista, un flechazo. Y es que una vez más tengo que agradecerles que me hayan descubierto a una chef que no conocía y que me ha encantado: Zöe Françoise.

Con una vida de película, comenzó vendiendo galletas en un puesto callejero y tras establecerse en Mineapolis comenzó a conocer las cocinas profesionales, se convirtió en chef de pastelería en seis meses y tras formarse abandonó los restaurantes y empezó a diseñar menús de pastelería como freelance. 

Os recomiendo que visitéis su instagram y su blog, tiene unas fotos espectaculares. Yo me decanté por estas cookies con chips de chocolate aunque las he adaptado para hacerlas sin gluten. Son maravillosas, seguro que las haré más veces porque han encantado.

¡¡A ponerse el delantal!!


Ingredientes (con estas cantidades salen unas 22 galletas)
- 160 gramos de harina de arroz.
- 1/2 cucharadita de levadura en polvo sin gluten.
- 85 gramos de mantequilla a temperatura ambiente.
- Una pizca de sal.
- 100 gramos de azúcar blanca.
- 100 gramos de azúcar moreno.
- 1 huevo a temperatura ambiente.
- Chips de chocolate al gusto.
- Sal en escamas.

En un bol, poner la harina de arroz, la levadura en polvo y la sal. Remover y reservar.

En otro bol, poner la mantequilla a temperatura ambiente y con ayuda de unas varillas batirla hasta que tenga una textura cremosa. Añadir los dos tipos de azúcar y mezclar durante más o menos tres minutos. Añadir el huevo y seguir batiendo hasta que esté todo incorporado.

Añadir poco a poco la mezcla de harina, levadura y sal y mezclar todo bien. Añadir los chips de chocolate o chocolate troceado y remover bien. Tapar con un film y llevar a la nevera. Debe estar un mínimo de media hora, pero yo lo tuve 24 horas, ya que la chef recomienda que esté entre 24 y 36 horas para que las cookies a la hora de hacerlas se hagan todas por igual y sea además más fácil darles forma.

Precalentar el horno a 190º, poner en la bandeja del horno un papel sulfurizado. Con ayuda de una cuchara servidora de helado (yo uso una pequeña), poner porciones de masa de galleta sobre la bandeja de horno. Hay que dejar bastante espacio entre las galletas porque luego crecen y se pueden pegar entre sí, yo lo hice en dos tandas.

Hornear entre 12 y 15 minutos, cuando las galletas lleven unos siete minutos en el horno, ponerles unas poquitas escamas de sal. Pasados el tiempo, sacar las galletas y dejar que se templen sobre una rejilla.

A nosotros nos encantaron templadas con un buen vaso de leche.


Espero que os haya gustado.